26 noviembre 2007

Publicidad religiosa


La publicidad está hecha para vender. Así que lo que se desea vender ha de ser antes hecho cosa, transformado en algo que se vea y que se vea como bueno, es más, como necesario. Todo ha de ser hecho objeto visible para que la publicidad lidie con ello adecuadamente y se lo pueda encajar al potencial cliente como algo tangible por lo que bien vale la pena que éste suelte el dinero gustosamente.
La publicidad que está haciendo la iglesia no es una excepción. La Iglesia Católica desea que los ciudadanos pongan la cruz, nunca mejor traído el símbolo, en la casilla que le otorga el tanto por ciento del IRPF de éstos. No debería de ser esto necesario si la propia iglesia por medio de una buena labor de apostolado tuviera a sus adeptos convencidos de la bondad de su misión en el mundo. Y eso que la Iglesia Católica se jacta en España de tener un altísimo número de fieles. Pero, bien porque no sea así, bien porque la mayor parte de sus fieles en España lo sea por inercia y con poco compromiso, o bien por una mezcla de éstas y otras razones, la iglesia católica, por medio de la publicidad, pretende mostrarse como una entidad que trabaja para el bien de todos sin distinción de razas, credos, lugares o personas, de modo que ante una entidad tan de provecho para todo el mundo, qué trabajo nos cuesta incluso a los no creyentes en ella el poner la crucecita. Al fin y al cabo, creamos o no en lo que predican, por qué no financiar lo que hacen: escuelas, misiones, atención a mayores, a drogodependientes, a pobres, …
La cuestión es que los que no somos fieles de la iglesia católica no es que no seamos creyentes. Creemos en otras cosas, como en que, sin necesidad de adoctrinar, se debe de atender a pobres, ancianos, drogadictos, países con problemas de hambre y subdesarrollo, etc pero sin etiquetar nuestra ayuda y solidaridad bajo el marchamo de una iglesia que crea feligreses, si puede, con el dinero de todos. Quizás la creencia de muchos que no somos fieles a iglesia alguna se llame Humanidad. Y por humanidad deben de hacerse cosas que a todos, aquí y en cualquier parte del mundo, nos eviten los sufrimientos. Luego cada cual que crea en lo que más le llene, que viva su religión o lo que le parezca.
La sociedad puede hacer las cosas que hacen las iglesias sin adoctrinar a nadie. Por otro lado, la Iglesia Católica tiene también otra cara que no desea, al parecer, que se vea ni se mencione. Me refiero a que no es democrática mientras pretende vivir inserta en las sociedades que lo son; me refiero al papel secundario, por decir algo, que la mujer tiene dentro de ella; me refiero a la postergación que tienen los que, incluso dentro de ella, no coinciden con los postulados de la jerarquía; me refiero al trato que dan a las personas homosexuales; me refiero a su interferencia en lo que debe de ser la educación de todos; me refiero a su veto a los avances científicos en medicina y genética; me refiero a su actitud para con el poder al que, según conviene, adulan o atacan; me refiero a que su reino sí es de este mundo aunque prediquen lo contrario y no desean renunciar a ningún poder, más bien al contrario; me refiero a que no tienen escrúpulos a poner en la Bolsa las dádivas de sus fieles; me refiero a que tampoco les repugna el poseer medios de comunicación que fomentan lo contrario a la convivencia; me refiero a la forma de calificar las críticas que reciben como anticlericalismo y persecuciones a la iglesia, mientras que lo que la iglesia y sus medios dicen contra los demás es el inalienable derecho a la libertad de expresión… Creo que tenemos que estar prevenidos ante quienes desean influir en todos dándoseles una higa las creencias ajenas. Pero aparte de todo esto, que sus fieles les sostengan, me parece lo adecuado.

2 comentarios:

Zeltia dijo...

Ay, hijo, con la poca energía que tengo hoy, que bien dices lo que yo pienso!, pues mira, para evitarme discurrir, voy a coger tu post y lo voy a copy+pegar en un foro en el que participo. (Con tu permiso, espero que no te disguste que lo difunda)
Citaré el blog, of course, y pondré un enlace.

Soros dijo...

Me parece bien. Si te parce bien a tí lo que digo.