19 junio 2007

Aturdido.


Hoy bien quisiera escribir, pero no puedo. Hay días en que por tener mucho o por no tener nada que decir, es mejor dejarlo pues ni la sequía de pensamiento permite alardes ni el multiforme mogollón de ideas atropelladas encuentra salida fácil. Así que hoy, mientras deseo que me llegue el sosiego que las últimas noticias me arrebataron, quiero mecerme en la idea de lo poco que somos, durante el pequeño pero intenso momento que vivimos. Al fin y al cabo sólo somos otra especie. Hoy estoy breve y triste. Hoy no me encuentro. Aturdido.



Destino
"...Observa bien esos millones de burbujas blancas y esplendentes que se forman y disipan con cada ola. Surgen y desaparecen al ritmo regular del oleaje. La cresta de la ola las sostiene durante un momento; luego, se hunden y dejan de existir. Ya ves; cada uno de nosotros no es más que ese algo destellante, una minúscula gotita sobre las olas del tiempo que avanzan allá abajo hacia el futuro incierto y nebuloso. Surgimos, echamos una ojeada, y, antes de habernos dado cuenta, hemos vuelto a desaparecer. Constantemente aparecen otras nuevas, y lo que llamamos destino no es más que nuestra lucha entre la apretada muchedumbre de las gotitas en cada uno de los altibajos de la ola. Debemos, sin embargo, aprovechar ese momento: merece la pena."
Ernst H. Gombrich (Breve Historia del Mundo, 1999)

4 comentarios:

Alejandra dijo...

Un cálido y afectuoso abrazo, amigo mío, y ojalá que la niebla se disipe rápidamente para darle paso a la mañana, limpia, transparente y lista para que escribas con otras letras un nuevo amanecer... Te acompaño, silenciosamente en tu sentir...

betdeivis dijo...

Lo han dicho muchos. Lo hemos sentido todos.
Pero no todos somos capaces de aprovechar ese breve instante que llamamos vida.

Te entiendo. También fui tú. Menos mal que no todo el rato ;-)

Ideas dijo...

tambien hay que saber disfrutar de los silencios...

Soros dijo...

Ya, Ideas, pero fueron los acontecimientos de entonces los que me tenían mudo.
Saludos.