13 junio 2011

De gitanillas van

¡Ay, qué disgusto tengo, señor Bono!
¡Ay, qué disgusto, padres de la patria!
Que la justicia anda bailando por las calles,
cogidita del brazo de la democracia.
Que van las dos vestidas de gitanas,
como si ambas hubieran descubierto
que respiran mejor bajo las carpas.
¡Ay, qué disgusto tengo, señor Bono!
¡Ay, qué disgusto, padres de la patria!
Y detrás de ellas corren, despechados,
periodistas ecuánimes, comentaristas dignos,
parlamentarios probos, contrarios todos a este desaliño,
que no comprenden cómo estas rectas damas
se niegan a mantenerse tan bien amancebadas.
¿Acaso no estaban mejor en la caseta acostumbrada,
en ese hogar de la Constitución Parlamentaria,
que es cosa casi tan santa, y tan sagrada,
como una pontificia cofradía del Rocío
o una santa hermandad del barrio de Triana?
¿No han de estar mejor, esas dos señoritas,
tomando tapas en el bar del Congreso
y alternado con la gente más fina de la Casa?
Pero nada, no hay quien pueda con ellas,
que se van de jarana por las plazas,
que nos las quieren raptar cuatro mangutas,
¡Ay, que se nos hacen unas perdularias!
Pero, ¿qué es esto, señores míos, egregios hombres de la patria?
¿Qué nueva tontuna es ésa del perro y de la flauta?
¿Es que son las esquinas lugar para estas damas?
Reconozco que les ha salido la vena descastada.
Dicen que prefieren el aire de las calles,
que rehúsan jugar a las damas con tramposos,
que no les mola ya el hogareño parchís de la alternancia.
Y van diciendo que el Mercado es un mal viejo,
un casposo que no les hace tilín a las muchachas.
¡Ay que se van, que se van, sin remisión!
Que van a hacerse unas perdidas sin tutela diaria,
que se alejan de la moderna aristocracia partidaria,
de estos hombres de bien, honra de España.
Que dicen que están hartas de sus timos legales,
que el que no les miente a diario, les engaña,
que el que no tiene cara, mete mano,
que el que no se hace el ciego, obeso es de la vista,
que son legión los mudos que voluntariamente callan,
que los políticos son gente con demasiadas mañas.
¡Ay, qué disgusto tengo, señor Bono!
¡Ay, qué disgusto, padres de la patria!
Que esto se va quedando muy chiquito
para las aspiraciones de estas dos muchachas.
Que andan las dos vestidas de gitanas,
como si ambas hubieran descubierto
que respiran mejor bajo las carpas.

4 comentarios:

zeltia dijo...

ah jajaja me encanta que despliegues tu ingenio y lo extiendas por las calles!

me acordé de tí estos días con tanto oir hablar del tema en todas partes:
que si a mi el de las rastas "no me representa"
que si al principio molaba, pero que se vayan a sus casas ya, joder, que lo poco agrada y lo mucho enfada,
que...
si, me acordé de ti y tuve gana de preguntarte...


ahora me alegra leer esto.
un abrazo solidario

Soros dijo...

Bueno, Zeltia, esto ya ha sido como un milagro. Apenas lo he publicado y lo has leido.
Como siempre que publico tengo dudas sobre si acierto o no con lo que quiero decir. Así que, si a ti te ha gustado, es una buena impresión la que me llevo.
Y pregunta lo que quieras.
Un abrazo.

Beato Darzádegos dijo...

Bos días amicus:
"Ámbolosdos".
Ya sólo nos faltaba que esto lo recitara Francisco Rabal (con su caballete, sus viñetas y siendo señaladas con una vara. Él con capa ) en una plaza de algún pueblo de Guadalajara o de Ocaña, como cuando lo hacía en la excelente película "LA TABERNA FANTÁSTICA".
Suena a "romance" popular,a coplas descriptivas y burlonas. Suena bien, muy bien.


[ Me imagino a Soros diciendo:
".- Acercaos gentes todas que contareles unas coplas de lo acontecido por estos lares y aquellos pagos...que del mucho trajín ponzoñoso fuese metiendo en los tenderos y posaderos capitalinos; reunidas asambleas locuaces acabaron como el rosario matutino..."...".- Por unas onzas en esta mi espuerta les diré lo acontecido sin paja y dilación...Acercaos y escuchad con esos soplillos..." ]


Breves saludos.
Deica logo amicus.

(Curioso, como palabra me salió "pultypo"="púlpito")

Soros dijo...

Amigo Beato, veo que no te falta imaginación ni sentido del humor. Y, efectivamente, también me suena a mí a romance lo que escribí de esas dos gitanillas que se llaman Justi y Demo.
Un abrazo.