17 febrero 2008

Costumbres

A mí me parecía que las costumbres de los españoles son cosas como, por ejemplo, los saludos afectivos, los besos, los abrazos, los apretones efusivos de manos, los golpecitos en la espalda, discutir para pagar las rondas, comer pan en todas las comidas, tener la tele encendida en casa a todas horas aunque nadie le haga caso, hacer vida de calle, ir arreglados pero informales, no llamar por teléfono a horas intempestivas, que los hijos se vayan de casa después de los 30 años, no tener un hijo hasta los treinta y tantos, el vivir juntos sin casarse, el mirar a los desconocidos directamente a los ojos, que los bares sean los epicentros de nuestra socialización, el ruido excesivo, tirar las colillas, y más cosas, al suelo, saludar y despedirse de los camareros como si fueran de la familia, hablar y opinar de todo a voces, las discusiones acaloradas para dar a entender la solidez de nuestras opiniones, el creer que sabemos de todo, las interrupciones, los gestos, las descalificaciones, la vehemencia, el mucho apego al tú y el poco al usted, el gusto por lo informal, la impuntualidad, las prisas, el hablar de fútbol, de la falta de dinero, de las enfermedades, el cotilleo, el salir a tomar café durante el trabajo, el no pisar la iglesia más que para bodas, bautizos, comuniones y entierros, hablar bien de los muertos, el lucirse ante los amigos y familiares, el desayunar poco y fuera de casa, los churros, el comer a las tantas, el cenar a las mil y quinientas, el tapeo, el pincho de media mañana, la siesta, el flamenco, los toros, el ir de cañas, las procesiones de Semana Santa, las comidas de Navidad, los Reyes Magos, el roscón de reyes, las doce uvas, tener pajaritos enjaulados en la casa, andar por ésta con zapatos, que el pescado se sirva incluyendo la cabeza y, a veces, las carnes también, comer cerdo crudo, ponernos ciegos a la mínima ocasión de bacalao al pil pil, de cocido madrileño, cordero asado, gazpacho, paella valenciana, pan con tomate, pulpo a la gallega, tortilla de patatas…
En esas andaba yo con respecto a nuestras costumbres cuando vinieron los próceres políticos de la patria y me desengañaron. Pues no, mi menda estaba equivocado. Oigo a mis mayores, a esa gente de respeto y de fundamento que tanto bien hace, decir que los inmigrantes han de adaptarse a las costumbres españolas y cuando se les pide que especifiquen, dicen:
“Que se den cuenta de que aquí no se puede robar pero que tampoco se le puede cortar la mano al que lo haga” ¿? ¡!
"Que se tienen que integrar en la bandera, en el código de valores compartidos, que es lo que todo el mundo entendemos como lo que hay que hacer en un país" ¿? ¡!
“El objetivo de prevenir costumbres vejatorias, humillantes y discriminatorias contra la mujer, como la mutilación sexual o la poligamia, y que son frecuentes en algunos de los países emisores de inmigración o como los matrimonios concertados, la imposibilidad de abrir una cuenta corriente o poner su apellido a los hijos o que las niñas puedan practicar gimnasia con normalidad en los colegios" ¿? ¡!
¿Son esas cosas costumbres españolas? ¿Cómo no sea que piensen acabar con los asesinatos de mujeres en España, para dar ejemplo, y con la secular institución de las queridas y los amantes, por lo de la poligamia digo, de lo demás no entiendo nada? ¿Qué tiene que ver todo eso con nuestras sagradas costumbres patrias?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

pues yo lo veo clarísimo, la costumbre hispana del decir las sandeces antes que pensarlas, si es que se llega a la segunda parte, claro, que tampoco es muy acostumrbado por estos lares.
saludos costumbristas,

el de tiermes.blogia.com

Esther dijo...

Desde luego,eso dicen?..

Antes de llegar a esa parte me dejaste con la boca abierta!
Creo que no te dejaste ninguna costumbre...virgen santa!

Un besazo guapo.

Ana dijo...

Lo primero decirte que me ha encantado esta entrada escrita con estilo y sencillez. En segundo lugar coincido con Esther; menudo repaso de tradiciones, te habrá costado lo tuyo no dejarte ninguna. Y por último apuntar que ya lo dice el refrán: "dime de qué presumes y te diré de qué careces".

¡Saludos!

Soros dijo...

Ya veremos,Tiermes , si se llega a la segunda parte, como tú dices, pero de momento con la intención basta.
Pues, Esther, seguro que si piensas un poquejo podrás añadir alguna más...estoy seguro, yo qué sé, el botellón por ejempo entre los jóvenes, el tener unos sueldos ridículos ante el precio de la vivienda y de la vida...pero, claro, a esta costumbre los inmigrantes se adhieren inmediatamente y no hace falta un contrato.
Ana, es que estos políticos son muy cansinos y, a veces, crean conflictos donde no los hay.
Un cordial saludo a los tres.

Zeltia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Zeltia dijo...

ay que bueno Soros, cuanto me he reído, de verdad, al principio no sabía a donde iba a ir a parar la cosa, porque como lo leí con retraso, ya no me acordaba de la perlita esa de Rajoy.

Con tu permiso, voy a poner el texto en un foro en el que participo, te pondré un enlace, claro.

Soros dijo...

Si te parece divertido ponlo donde quieras.
Saludos

Lima dijo...

yo tambien te he puesto un enlace, porque la cosa lo merece. Saludos
desde El Ojo de Soria