15 febrero 2010

Amortizando

Con la sensación de perder el tiempo escribo casi siempre, o con la idea de matarlo, como antes se decía, cuando en realidad es él el que, a fuerza de matarlo, termina acabando con nosotros. Es mi tiempo, me digo, y tal vez no tenga cosa mejor que hacer con él. Al fin y al cabo no hay que amortizarlo, aunque, en sentido etimológico, eso es lo que hacemos con él de un modo u otro. Vivir parece una continuidad sin fin, con sobresaltos sí, pero sin fin. Y acaso, cuando llegue, ni siquiera el fin nos asuste por desapercibido, por imprevisto, por repentino o porque, simplemente, no lleguemos a creerlo.
Este gastar el tiempo, en escribir, puede ser un anudarse a la vida, ensamblar una balsa de ideas que le permita flotar a nuestra identidad, al menos, durante el rato que dura el escribirlas, sobre la superficie, engañosa casi siempre, de la realidad. Como si la escritura pudiera convertirse en el único testigo de que fuimos, un testigo fiable por principio, incapaz de volverte la espalda y de negarte.
Luego la balsa queda a la deriva en ese océano artificial de Internet, para el que la palabra maremágnum se inventó con muchísimos lustros de antelación, y hasta, si nos empeñamos, puede descansar, hecha libro, apilada de lado, en el estante de alguna biblioteca o perdida entre los anaqueles de alguna librería. Y puede que alguna vez, en el mejor de los casos, vaya a dar a las manos de algún desconocido ocioso o tal vez aburrido, o deprimido, o desocupado, o a las de uno que se topa con lo que no busca, o a las de un desganado o un curioso… que deje caer sobre estas líneas una mirada condescendiente, ausente y perezosa, pero que le evidencie, repentinamente, que la estirpe de los solitarios está más extendida de lo que suponía.

8 comentarios:

Piel de letras dijo...

¡Wow!
"La estirpe de los solitarios está mas extendida de lo que se suponía"

Yo soy de las que... ociosa no... interesada. No en todo ni en todos. Hay demasiada gente que escribe{escribimos}. Pero de ti, que sin querer te desgranas en palabras. Y aunque veces lo niegues. APRENDO UNA BARBARIDAD.

Me gustan tus letras, no tanto pot lo que dicen, sino por lo que expresan.

2 de 7L

Soros dijo...

Te agradezco que leas con gusto lo que escribo y, si aprendes como dices, también, de paso, me siento halagado.
1 de 4 que hay que administrarse.

Piel de letras dijo...

¿1? ¡Poquitero!

Soros dijo...

Uno, en su pobreza, hace lo que puede.

zeltia dijo...

Seguramente las personas escriben ficción, memorias, diarios, reflexiones, ensayo, tochos increíbles sobre temas que interesan a muy pocos, etc. por distintos motivos. Imagino que escribir ficción,
o escribir un manual sobre la pesca con mosca, tiene motivos diferentes
o tal vez no?
ensamblar una balsa de ideas que le permita flotar a nuestra identidad, al menos, durante el rato que dura el escribirlas, sobre la superficie, engañosa casi siempre, de la realidad... yo me quedo con esta frase, aunque es dificil elegir,
lo que expresas en tu post me interesa.
me gustó mucho leerlo (y más de una vez)

Piel de letras dijo...

Oiga, don poquitero. ¿Nos tiene a dieta de letras?
Hace mucho que no escribes.
¡Protesto!

Soros dijo...

Me alegro de que te gustara. Parece que escribir es, en algunos casos, oponer resistencia a que la vida, que todo se traga, también definitivamente nos disuelva. Es casi como un SOS.
Bicos, Zeltia

Soros dijo...

Aquí don Poquitero, Piel de Letras. Sólo me ocurre que estoy muy ocupado en trabajos que requieren tiempo. Así que el tiempo de escribir no existe hasta que, poco a poco, me vaya deshaciendo de esas tareas serviles.
Saludos.