24 septiembre 2010

Tú sigue así...

Los narradores hacemos lo que nos da la gana, o eso nos creemos. Sin embargo, hay veces que los personajes te siguen dócilmente o, por el contrario, hacen que tú les sigas a ellos en una especie de tiranía gozosa que te arrastra, ayudándote a encontrar ese rincón masoquista y consentidor del que, quien más quien menos, disfrutamos a solas y furtivamente. Y es que los narradores somos muy influenciables y, como los adolescentes, nos dejamos llevar al precipicio por las malas compañías. Puede que el asunto tenga que ver con esa falta de fe en la gracia de Dios que da la fe, cerrando un bonito círculo vicioso, y que algunos queremos compensar con el gozo de percibir, y hasta querer narrar, la gracia de los hombres o su desgracia que, para el caso, viene a ser lo mismo o, a una mala, inventando ambas cosas y escribiéndolas siempre. Y es que eso de hacer lo que te dé la gana, desengañémonos, inexorablemente desemboca en el vicio.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

Jajajaja
Se me ocurre, que un buen colofón para este escrito habría sido: "HE DICHO"

Soros dijo...

Piel de Letras, en cualquier caso me parece mejor la expresión que sugieres que esa otra que tantos emplean y que odio: "Y PUNTO"
Lo de "He dicho" es sólo una evidencia, pero a lo de "Y punto" no me resigno, y suelo responder diciendo: Sí, pero punto y seguido.