01 mayo 2017

"Patria", novela de Fernando Aramburu


Tanta información nos avasalla. Quizá confundimos enseñar con informar. Quizá confundimos saber con estar informados.
Reconozco que a lo largo de mi vida he recibido por los medios de comunicación mucha información, aunque seguro que no toda, sobre el terrorismo de ETA. Seguro también que hay historiadores que han desmenuzado las actividades terroristas de esta organización y las realizadas por la policía y la Guardia Civil en su lucha contra ella. Además, por si nos falla la memoria, tenemos las hemerotecas a nuestra disposición. También las sucesivas declaraciones de los políticos de distinto signo a lo largo del tiempo.
Sin embargo, más allá de los hechos, de los atentados, de las detenciones, de las infiltraciones, de las facciones, de las declaraciones y, en general, de todas las actividades terroristas de ETA y sus réplicas, siempre sentí otro tipo de curiosidad.
Me preguntaba cómo se encastra en una comunidad una organización terrorista. Qué es lo que pueden sentir sus ciudadanos cuando viven esta situación individualmente pero, al tiempo, en sus familias, en sus lugares de reunión, en la sociedad  de sus pueblos, de sus ciudades.
Algunas veces, a lo largo de estos años, he tropezado con vascos e he intentado que me explicaran la cuestión. No sé si desconfiados o incrédulos, me contestaban con ironía que ya la sabía, que los periódicos no hablaban de otra cosa, que qué me iban a contar ellos. Pero ni yo podía saber lo que sabían ellos, ni ellos dar por sentado que en resto del país se vivía internamente su misma situación.
Apenas hace un par de meses, picado por esa curiosidad que seguía insatisfecha, me hice con la novela “Patria” de Fernando Aramburu.
Tuvo que ser una novela, un relato ficticio, una creación literaria, la que me diera una solución creíble y coherente a mis incógnitas. Tras leerla alcancé a entender ese ambiente que tan ajeno me era. Fue como una contestación global a mis preguntas. Quedé satisfecho porque una narración me desveló lo que muchos artículos e informaciones concretas no consiguieron aclararme durante tantos años.
Luego, he pensado que las personas que han vivido en el País Vasco durante todos esos años, quizá tuvieran muchas más cosas que añadir, porque las vivencias personales nunca se ajustan a un libro por bueno que éste pueda parecer. Pero, en cualquier caso, ahí tienen el ejemplo de Fernando Aramburu. La literatura no es de nadie y cada cual puede exponer sus vivencias con igual o mayor talento que este autor.
A veces la literatura puede dar soluciones a cuestiones que los hechos reales, con toda su crudeza, no revelan.

12 comentarios:

Ángeles dijo...

Creo, Soros, que tienes la clave en tu última frase: es que la ficción, lo inventado, nos sirve para entender lo real.
O, como dijo algún sabio, "la literatura es una huida, no de la realidad, sino hacia la realidad".

Sara dijo...

Es muy interesante que hayas querido indagar acerca de esas realidades que nos tocan tan de cerca. O en este caso, que tocan tan de cerca al pueblo vasco. Quizá la mayoría de nosotros hubiera tenido bastante con la información. Por seguir con los sabios, solo es necesario decirse de vez en cuando: "Solo sé que no sé nada".

Besos, Soros.

Soros dijo...

Exacto, Ángeles, este ha sido mi caso con esta novela. Indagar en las entrañas de una sociedad. Los hechos ya los conocemos o, al menos, los que han trascendido.

Soros dijo...

Sara, creo que, aunque en este caso los hechos se refieren al País Vasco, guardan similitud con otras situaciones parecidas que pueden reconocerse en otros lugares o que, algunos, puede que ya hayan vivido. Por eso la novela la he seguido como el que sigue una lección de alguien que narra sin tomar posición.
Besos.

Sara dijo...

Ya tengo el libro en mi e-book.

Besos.

Soros dijo...

Bien, Sara, te animo a leerlo. No es corto pero sí muy didáctico y, casi siempre, ameno. Ayuda a entender, que no a justificar, (no confundir las cosas) como se gestó el terrorismo desde la sociedad vasca. Es también un libro muy triste. Pero, yo creo, que vale la pena leerlo.

palomamzs dijo...

Justo estaba pensando si leerlo o no porque cuando se habla mucho de un libro tiendo a recelar un poco.
Pero sí, me lo voy a leer.
A mí también me interesa mucho conocer la parte íntima de esa etapa, la que nunca va salir en las noticias.
Ya supongo que será triste.

Conxita Casamitjana dijo...

Hola Soros,
Reconozco que con este libro al principio leí en algunos blogs sobre el "oportunismo" en la publicación de esta novela por parte de una persona que parece que no ha vivido o vive en el País Vasco y después tanta publicidad me ha hecho como a Palomamzs recelar un poco, pero últimamente solo escucho buenas opiniones sobre el libro, así que lo apuntaré para leerlo cuando disponga de un poco de tiempo.
Besos

Soros dijo...

Palomamzs, si me preguntasen si la novela está bien escrita me quedaría pensativo. Seguramente ha de estar bien escrita pero, en mi caso, más que su estilo y sus seguras virtudes literarias me sorprendió el análisis social que hace del problema. Estuve tan pendiente del relato que ni siquiera me fijé en su calidad.

Soros dijo...

Conxita, leí la novela cuando aún no se había hecho famosa. Creo que el autor ha sido uno de los primeros sorprendidos por su éxito. No creo, por tanto, que fuese un libro oportunista. En todo caso no es un best seller ni está escrito con esas ínfulas. Si una persona joven me preguntara como se gestó el terrorismo de ETA en el País vasco, antes de hablar con ella y contarle, le recomendaría que leyera esa novela.
Besos.

*entangled* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Soros dijo...

"entangled" justamente porque no quiero olvidar, lo que me gusta es saber, leí ese libro en el que, a mí, se me desvelaron las miserias interiores de una sociedad. Esas miserias que no se pueden contar en los telediarios y que desvelan la coacción y el ambiente de asfixia que se vivió en el País Vasco.
He leído el artículo que me adjuntaste y, no sólo por lo que en él se dice, sino también porque leí el libro, comprendo la situación que tuvieron que vivir esas personas. Todas sufrieron, yo creo, el más cruel de los ultrajes. La persecución irracional al que defiende otras ideas. Las personas deberíamos conocer estas cosas. La novela me ha ayudado a comprender y no olvidaré lo que en ella se describe, ese ambiente tóxico, sin embargo los titulares de los periódicos y los atentados desgraciada o afortunadamente termina por enterrarlos el sedimento del tiempo y la actualidad que viene a sepultar con noticias nuevas la memoria.
Un abrazo y muchas gracias por tu comentario.